Raza

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La historia de la raza tiene sus inicios en el siglo XVI, entre Zimbabwe (ex Rhodesia) y Sudáfrica, cuando colonizadores europeos al llegar a sur de África y entraron en contacto con los aborígenes locales quienes poseían perros salvajes semi domesticados a quienes llamaron perro khoikhoi que tenían, como característica una franja de pelo en el lomo que crecía en sentido contrario al resto del pelaje y tenía la forma de lanza. Era un perro resistente que cazaba con los aborígenes en la estepa africana y cuidaba de su ganado por las noches. Algunos perros eran utilizados en la caza del león y otras fieras que, eran una amenaza constante. La técnica consistía en que los perros acosaban y acorralaban al león, hasta que llegaban los cazadores.

Debido a la naturaleza de las presas y la dureza del medioambiente, este rústico perro era capaz de soportar las drásticas variaciones de temperatura entre el caluroso día y las temperaturas bajo cero por las noches. Tenían la piel gruesa y el pelo corto y compacto para no ser atacados por las grandes garrapatas y mosquitos. Era un animal sumamente bien adaptado, resistente, silencioso cazador, raramente ladraba, era muy valiente y leal.

Al cruzarse las razas de perros europeos con el perro khoikhoi de los nativos, notaron que las crías mejoraban las características del perro crestado pero que solo heredaban su temperamento aquellos que conservaban la cresta.

El Rhodesian Ridgeback es leal e inteligente aunque algo distante con los extraños lo que no debe confundirse con agresión. Un Ridgeback con temperamento estable será más inclinado a ignorar, en lugar de desafíar a un extraño. Son protectores de sus dueños y sus familias. Al igual que cualquier perro, pueden llegar a ser agresivos si no se socializan correctamente. Son paciente con los niños, aunque por su tamaño y fuerza es conveniente que sean supervisados.

Un Rhodesian Ridgeback tiene varias similitudes con el león: se mueven de forma similar, su color es similar, son valientes y muy inteligentes.

El estándar de la raza dice que los machos deben tener entre 63 y 69 cm a la altura de la cruz, pesando entre 36 y 41kg, y las hembras un poco más pequeñas, de 61 a 66 cm de altura y un peso de entre 32 y 36,5 kg. Tiene, como característica, una cresta sobre su espina dorsal, formada por pelo que crece en sentido contrario al resto del pelaje. La cresta tiene que estar claramente definida y ser simétrica parte de una base de aproximadamente 5 centímetros de ancho, estrechándose hacia la zona posterior, terminando en punta. Debe empezar inmediatamente detrás de los hombros y continuar hasta los huesos de la cadera. La cresta en su base debe tener dos remolinos enfrentados unidos por una corona. La longitud de la corona no deberá ser superior a 1/3 de la longitud total de la cresta o ridge.

Su pelaje es corto, denso, liso y brillante, sin ser lanoso o sedoso. Los miembros anteriores son rectas y fuertes, con buena osamenta y los codos bien pegados al cuerpo. Pecho fuerte y con una profundidad que llega a la altura de los codos. Es un perro fuerte, musculoso, ágil, elegante, sólido sin ser robusto y activo.

El estándar de la raza acepta los colores Bayo (o rubio) y Trigo, que va del trigo pálido

al rojizo. El color de la trufa puede ser negro o marrón (liver nose). Pueden tener máscara negra. Se admite una mancha blanca en el pecho y en los dedos de sus manos o pies.

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